Make vs n8n: ¿cuál usar para automatizar tu empresa?
Si estás evaluando automatizar procesos en tu empresa, probablemente ya escuchaste de Make (antes Integromat) y n8n. Ambas son excelentes herramientas, pero sirven para cosas distintas. En Kappo usamos las dos, dependiendo del caso.
Make: la opción visual y rápida
Make es como armar un diagrama de flujo visual. Conectas apps, defines condiciones, y listo. Es perfecto para automatizaciones lineales: un email llega → se extrae información → se crea un registro en el CRM → se notifica por Slack.
Ventajas de Make
Interfaz visual intuitiva, +1500 integraciones nativas, ideal para equipos no técnicos, ejecución confiable en la nube, y un plan gratuito generoso para empezar.
n8n: la opción potente y flexible
n8n es para cuando necesitas más control. Puedes escribir código, manejar lógica compleja, y si quieres, auto-hospedarlo. Es la elección cuando la automatización involucra transformaciones de datos complejas o integraciones personalizadas.
Ventajas de n8n
Código abierto (puedes hospedarlo tú), nodos de código JavaScript/Python, mejor para flujos complejos con muchas ramificaciones, y sin límites de ejecución si lo auto-hospedas.
¿Cuándo usar cada uno?
Usa Make cuando: necesitas automatizar rápido, tu equipo no es técnico, el flujo es lineal, y quieres cero mantenimiento de infraestructura. Usa n8n cuando: necesitas lógica compleja, quieres control total, manejas datos sensibles que no quieres en la nube, o necesitas integraciones custom con APIs.
Lo que realmente importa
La herramienta es secundaria. Lo primero es entender qué proceso automatizar y por qué. En Kappo, primero mapeamos tu operación, identificamos los cuellos de botella, y luego elegimos la herramienta correcta. A veces es Make, a veces n8n, y a veces es simplemente ordenar un proceso manual antes de automatizarlo.
